sábado, 7 de noviembre de 2015

Alice in Wonderland”
Lewis Carroll
                Érase una vez, hace justo ahora 150 años…
             Charles Lutwidge Dodgson, paseaba en barco por el rio Támesis en compañía del reverendo Robinson y las hermanas Liddell: Lorina Charlotte, Edith y… Alice.
            Durante el paseo, esta última, le pidió a Charles, que le contara un cuento. Abrumado primero, y entusiasmado después, comenzó a relatar unas historias disparatadas que llamó “las aventuras subterráneas de Alicia”. En ellas, los conejos hablaban, las orugas fumaban, las liebres tomaban té, los gatos sonreían de forma misteriosa y desaparecían detrás de su enorme sonrisa, los naipes hablaban y se dedicaban a pintar rosas blancas de color escarlata, y la Reina de Corazones mandaba cortar cabezas.
            Tanto gustaron las aventuras de Alicia, que lo que comenzó como algo fortuito y casual, tomó forma en un libro, mundialmente conocido como “Las  aventuras de Alicia en el País de las Maravillas”.

Alice in WonderMusic”
Juanjo de Julián
            Los 21 cuadros de esta exposición, recorren, de forma cronológica el paso de Alicia por el país de las Maravillas, mi   aportación personal al aniversario del libro.
            Un viaje musical, literario y pictórico:
                     Musical, porque los personajes aparecen sobre partituras manuscritas                                                         originales
                     Literario, al revivir el viaje fantástico por el mundo creado por Lewis  Carroll 
                     Pictórico al estar realizados con acuarelas,  tintas chinas y pan de oro entre  otros materiales
            Cada trabajo expuesto es uno de una serie de tres pero cada versión  es única ya que la partitura sobre la que está realizada, es diferente a las demás, e incluye, al menos, un detalle propio que la hace singular y exclusiva.
            ¿Me acompañáis en este viaje?




martes, 3 de noviembre de 2015


At this the whole pack rose up into the air, 
and came flying down upon her ; 
she gave a little scream, 
half of fright and half of anger…

Al oír esto la baraja se elevó por los aires 
y se precipitó en picado contra ella. 
Alicia dio un pequeño grito, mitad de miedo y mitad de enfado, 
e intentó sacárselos de encima...

Acuarela y Plumilla sobre partitura manuscrita año 1930


“Hold your tongue!” said the Queen, turning purple.
“I won’t !” said Alice.
“Off with her head !” the Queen shouted at the top of her voice.
Nobody moved.
“Who cares for you?” said Alice, 
(she had grown to her full size by this time.) 
“You’re nothing but a pack of cards!”

“¡Cállate la boca!” -gritó la Reina, poniéndose color púrpura.
“¡No quiero!” --dijo Alicia.
“¡Que le corten la cabeza!” -chilló la Reina a grito pelado.
Nadie se movió.
“¡Quién le va a hacer caso?” -dijo Alicia
(al llegar a este momento ya había crecido hasta su estatura normal) 
“¡No sois todos más que una baraja de cartas!”.

Acuarela y Plumilla sobre partitura manuscrita año 1930


“Let the jury consider their veredict,” 
the King said, for about the twentieth time that day.
“No, no!” said the Queen. “Sentence first verdict afterwards.”
“Stuff and nonsense !” said Alice loudly. 
“The idea of having the sentence first !”

--¡Que el jurado considere su veredicto! 
--ordenó el Rey, por centésima vez aquel día.  --¡No! ¡No! --protestó la Reina--. Primero la sentencia... El veredicto después.
--¡Valiente idiotez! --exclamó Alicia alzando la voz--. ¡Qué ocurrencia pedir la sentencia primero!

Acuarela y Plumilla sobre partitura manuscrita año 1930


Then followed the Knave of Hearts, 
carrying the King’s crown on a crimson velvet cushion ; 
and, last of all this grand procession, came
THE KING AND QUEEN OF HEARTS.

A continuación venía la Sota de Corazones,
 que llevaba la corona del Rey sobre un cojín de terciopelo carmesí. Y al final de este espléndido cortejo avanzaban EL REY Y LA REINA DE CORAZONES.

Acuarela y Plumilla sobre partitura manuscrita año 1930

The King and Queen of Hearts were seated on their throne when they arrived, 
with a great crowd assembled about them-
all sorts of Little birds and beasts, as well as the whole pack of  cards : 
the Knave was standing before them, in chains, with a soldier on each side to guard him; 
and near the King was the White Rabbit, with a trumpet in one hand, and a scroll of parchment in the other…
The White Rabbit put on his spectacles.
“ Where shall I begin, please your Majesty?”He asked.

Cuando llegaron, el Rey y la Reina de Corazones estaban sentados en sus tronos, y había una gran multitud congregada a su alrededor: toda clase de pajarillos y animalitos, así como la baraja de cartas completa. 
La Sota estaba de pie ante ellos, encadenada, con un soldado a cada lado para vigilarlo. 
Y cerca del Rey estaba el Conejo Blanco, con una trompeta en una mano y un rollo de pergamino en la otra…
“¿Cuándo empezamos, su Majestad?”, dijo

Acuarela y Plumilla sobre partitura manuscrita año 1930


They got settled down in a minute or two, and the game began. 
Alice thought she had never seen such a curious croquet-ground in her life : 
it was all ridges and furrows ; 
the croquet-balls were live hedgehogs, the mallets live flamingoes, 
and the soldiers had to double themselves up 
and to stand on their hands and feet, to make the arches. 
The chief difficulty Alice found at first was in managing her flamingo : 
she succeeded in getting its body tucked away, comfortably enough, under her arm, 
with its legs hanging down, but generally, just as she had got its neck nicely straightened out, and was going to give the hedgehog a blow with its head, 
it would twist itself round and look up into her face, 
with such a puzzled expression that she could not help bursting out laughing.

Unos minutos después ocupaban sus sitios, y empezó el partido. 
Alicia pensó que no había visto un campo de croquet tan raro como aquél en toda su vida. Estaba lleno de montículos y de surcos. 
Las bolas eran erizos vivos, los mazos eran flamencos vivos, 
y los soldados tenían que doblarse y ponerse a cuatro patas para formar los aros.
La dificultad más grave con que Alicia se encontró al principio fue manejar a su flamenco. Logró dominar al pajarraco metiéndoselo debajo del brazo, con las patas colgando detrás, pero casi siempre, cuando había logrado enderezarle el largo cuello y estaba a punto de darle un buen golpe al erizo con la cabeza del flamenco, éste torcía el cuello y la miraba derechamente a los ojos con tanta extrañeza, que Alicia no podía contener la risa.

Acuarela y Plumilla sobre partitura manuscrita año 1930